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jueves, 8 de marzo de 2012

Perfil profesional del auxiliar de ayuda a domicilio

Para realizar este trabajo no se necesita titulación especial, pero si debe existir una formación específica para el desarrollo de esta profesión.

En referencia a la formación, abarca diferentes aspectos, como limpieza de la casa, aseos personales, y un entrenamiento en habilidades sociales. El aprendizaje deber ser realizado por profesionales cualificados. Los contenidos a trabajar, deben permitir a los auxiliares tener conocimientos para el desarrollo de sus funciones, y las relaciones interpersonales, no sólo con el mayor, sino con su familia. El auxiliar del SAD debe contar con una serie de habilidades:

_Comunicarse (verbal y mediante gestos y conductas) con la persona mayor.

_Dialogar, iniciando o siguiendo conversaciones y manteniendo su interés.

_Expresar sus propios sentimientos positivos (agrado, afecto, amor), así como de manera razonada y justificada, los negativos (desagrado, aversión, disgusto).

_Hacer cumplidos y aceptarlos.

_Realizar peticiones sobre cualquier asunto, como cambios conductuales que sean de interés para el cumplimiento de los objetivos propuestos, y saber decir “no” en caso necesario.

_Defender los propios derechos, de manera razonada, expresando los motivos y opiniones.

_Admitir con sencillez cuando se desconoce la respuesta.

_Aceptar las críticas fundadas o saber rechazar las inadecuadas.

Tener una conducta habilidosa, en el trato con los mayores refuerza la autoestima, de las auxiliares facilita el desarrollo de su trabajo de manera exitosa, y facilita saber afrontar problemas futuros.

El manejo de habilidades sociales, por parte de la auxiliar con el anciano y su familia, repercute también en el mayor, para que este mejore sus propias habilidades sociales, y consiga mejorar sus relaciones personales a demás de su autonomía.

Un entrenamiento en habilidades sociales podría incluir aspectos como:

_Pautas para facilitar la comunicación verbal y no verbal con el fin de que la persona mayor participe en las conversaciones.

_Desarrollar habilidades de interacción social para establecer nuevas relaciones sociales.

_Repertorio de normas conductuales y trucos, que favorezcan la independencia para aquellas actividades de la vida diaria que ofrecen dificultad en su realización.

_Pautas de conducta habilidosa para integrarse y participar en actos socio-recreativos.

De cualquier manera, la persona que quiera dedicarse a la ayuda a domicilio, además de la formación que reciba, deberá reunir las siguientes cualidades:

_Tener sensibilidad por los problemas sociales, es decir que valore que ayudar a los demás dignifica a la persona.

_Ser responsable respecto a las tareas de su profesión, realizándolas con puntualidad.

_Tener consideración con la persona mayor, no tutearla, salvo si es su deseo, y tomar en cuenta sus indicaciones.

_Respeto por la intimidad del mayor y de su familia, no comentar asuntos personales a terceras personas a las que se atienda, recordar que se está en una casa que no es la propia.

_Delicadeza para ir cambiando hábitos y costumbres, que mejoren la limpieza y el confort en el hogar.

_Mantener el equilibrio y la serenidad en casos de conflicto.

_Actuar como elemento de cohesión del anciano con la familia, no criticando la falta de colaboración de esta, pues no se conocen las circunstancias en profundidad, por el contrario deberá resaltar los elementos positivos para una mejora relación familiar.

jueves, 27 de enero de 2011

Principios que rigen la prestación de los servicios sociales residenciales para la tercera edad

A) Principio de normalización: se trata de que la persona residente lleve una vida lo más similar posible a la que llevaba en su domicilio. Ello se consigue, por ejemplo, implicando a la familia en la vida del centro, haciéndole partícipe de las actuaciones que se llevan acabo en él.

B) Principio de autonomía: hay que potenciar el desarrollo personal y las habilidades de la persona mayor hasta su máxima extensión posible, así como su capacidad de elección. Se pueden desarrollar programas específicos de apoyo a la realización de las AVD, organización de cursos de formación, se ha de permitir a la persona mayor personalizar su habitación, tener su propia llave y permitir las decisiones que libremente tome.

C) Principio de participación: la persona mayor y su familia han de poder opinar sobre el funcionamiento y servicios del centro, así como en la programación de actividades, a través de su representación en asambleas y comisiones, de la participación en grupos de intereses y aficiones, de la utilización de buzones de quejas y sugerencias y de otros cauces para expresar sus opiniones.

D) Principio de integración: el centro ha de estar integrado en la comunidad. Para ello deberá ser accesible, los residentes utilizarán servicios y recursos comunitarios y podrán salir del centro, incluso para dormir fuera, si su estado lo permite.

E) Principio de globalidad: la atención que se preste en el centro deberá ser integral, y dar, en consecuencia, cobertura a las diferentes necesidades que tengan los usuarios.

F) Principio de profesionalización: tanto las instalaciones, como los recursos del centro deberán ser los adecuados y los profesionales deberán estar cualificados para prestar los servicios en buenas condiciones.

G) Principio de atención personalizada: la atención que se preste desde el centro deberá tener en cuenta al individuo como persona concreta, adaptando las actividades y habitaciones a las necesidades que presente el usuario particular, flexibilizando los horarios, menús, prestando una atención individualizada y atendiendo los casos de urgencia.